"«El Señor de las Patrañas» es una comedia divertida y amable, destinada a hacer reír; una farsa un poco verde, relacionada con el ambiente de El Decamerón, en ciertos momentos desvergonzada y picante." (Jaime Salom en La guía del ocio).
Ambientada en el Renacimiento, imagina la vida del impresor y escritor Juan de Timoneda, interpretado en 1990 por Francisco Valladares en el montaje dirigido por Ángel F. Montesinos. La obra muestra a Timoneda como un hombre ambicioso, creativo y honrado que intenta sacar adelante su imprenta mientras convive con una familia compleja y unas circunstancias sociales que lo superan. Su vida se complica cuando la nobleza y las autoridades comienzan a colmarlo de halagos, regalos e insinuaciones con el fin de que utilice su oficio y su talento para servir a sus intereses, manipulando ideas y voluntades. Entre enredos cómicos, tensiones familiares y situaciones que rozan lo grotesco, Timoneda se enfrenta al dilema de aceptar esos privilegios a costa de su integridad o mantenerse fiel a su conciencia, aunque ello suponga enfrentarse al poder. En el montaje de 1990, Francisco Valladares dio al personaje un tono humano y orgulloso, subrayando la lucha interior entre la tentación y la honestidad, y convirtiendo la historia en una reflexión atemporal sobre la libertad intelectual y la dignidad personal dentro de un mundo dominado por influencias externas.