En 1977, Francisco Valladares formó parte del reparto del musical Yo quiero a mi mujer, una de las producciones más atrevidas y modernas del teatro español de la época. Adaptación del musical estadounidense I Love My Wife, el montaje llegó al Teatro Marquina en un momento en el que España empezaba a abrirse a temas como la revolución sexual, la convivencia de pareja y la ruptura de tabúes, y Francisco Valladares estuvo en primera línea de esa renovación escénica.
Aunque Paco ya había cantado en un escenario una canción de Julio Iglesias para Las mariposas son libres, Yo quiero a mi mujer es el primer musical con música en directo en el que interviene. "Francisco Valladares se muestra un galán cantante y danzante como no se dan entre nuestros actores. Está brillante, suelto, descollante." (Crítica de Lorenzo López Sancho en ABC).
El espectáculo, dirigido por Jaime Azpilicueta, reunía a un reparto de enorme popularidad —Alfredo Landa, María Luisa Merlo y Josele Román— y Francisco Valladares aportaba a la obra su solvencia habitual: elegancia en escena, precisión en la comedia y una presencia vocal muy apreciada en el teatro musical. Su participación encajaba perfectamente con su versatilidad como actor, capaz de pasar del drama a la comedia y del teatro clásico a la revista musical.
La producción tuvo un notable recorrido: 13 semanas en cartel a doble función, una muestra clara del tirón comercial del espectáculo y del interés del público. Se editó incluso un disco con el reparto madrileño, en el que Francisco Valladares dejó registro de su aportación musical, algo que consolidaba su faceta como intérprete completo, no solo actor sino también cantante.
Francisco Valladares se muestra en plena madurez artística, cómodo en el ritmo ágil del musical y capaz de brillar incluso en un reparto con grandes figuras de la escena.
En conjunto, Yo quiero a mi mujer representó para Francisco Valladares otro de esos proyectos que demuestran su amplitud como actor y su presencia constante en el teatro español más relevante de su tiempo.